domingo, 29 de noviembre de 2009

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Mi concepción del tiempo nunca ha sido muy de fiar, lo que para ti un mes se traduce en un mes con sus treinta o treinta y un días, para mi puede haber sido una semana o en su defecto setenta y un días. Supongo que esto será un suceso común.
Veinticuatro horas son veinticuatro horas, una semana es una semana, una noche es una noche y una gaviota es una gaviota.
Ahora ponte en situación, te pasas doce de las veinticuatro horas rozando su piel, y bien ¿qué me dices? ¿veinticuatro horas son veinticuatro horas? No amiga no, veinticuatro horas son doce y doce de doce son puramente amor sexual.

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