martes, 30 de junio de 2009

Argh siempre la misma historia. ¿ Qué pasa, que no te cansas? Siempre escribiendo lo mismo y visto de la misma manera, lo único que cambias, y no muy a menudo, es la forma de redactarlo. Siempre con esas palabras rebuscadas un día y al día siguiente con tus características obscenidades.
Tu tu tu y solo tu.
Que si un día anhelas poder abrazar y besar a alguien en público, que si al día siguiente quieres libertad. Deseas con todas tus fuerzas ver mundo y el único mundo que ves es la pantalla de tu pc y la jodida farola.
Venga ya, esto no lleva a ningún lado. Sabes que por mucho que escribas él no se va a interesar por leerlo, y sabes por qué? Porque no eres más que un estúpido pasatiempos, ¿ de que te sorprende? no te hagas la ofendida porque para ti él es lo mismo, ¿no es cierto?. Si si, se que estoy siendo dura pero así son las cosas, admítelo ya, ¿Qué es lo que estás buscando? Eh?

domingo, 28 de junio de 2009

No buscaba esto, llegar al punto en el que pierdes el control, en el que tus antojos, tus peores deseos y hasta las más fríbolas ideas deciden tomar las riendas de tus actos.

domingo, 21 de junio de 2009


De vez en cuando, y sólo de vez en cuando, me paro a pensar en dónde irá a parar este círculo de amor sexual.
No espero nada y de hecho no quiero nada, sé que necesito algo pero no se dónde está, ni qué forma tiene, ni como se siente, me encantaría saber qué tipo de sensación produce temporalmente. No quiero que nada cambie y sin embargo quiero que cambie todo a la vez, no busco ningún tipo de príncipe azul ni vivir en un cuento infantil, se lo que no quiero y esto puede que a veces sea peor de lo creo.

sábado, 20 de junio de 2009

El amor llega a las neveras, y la mía lleva mucho tiempo vacía.

lunes, 8 de junio de 2009

Eh, ¿ Te acuerdas de mi?
Claro que sí, claro que sí.

Te veo a mi lado, soldadito, sentado.
Mira al cielo, yo miro al suelo, vaya duelo.

Lejos de casa, pasajero, el autobús.

Porque no sabes que yo anoche soñaba que hablaba por el hueco de tu escalera.

jueves, 4 de junio de 2009


No, no me estoy metiendo el dedo en la nariz pero sí, me estoy mordiendo un dedo. Me muerdo un dedo por no morder a nadie, mas que morder, por no gritar y más que gritar por no llorar.
Los últimos días de mi vida podría resumirlos en que ahora mismo me estoy comiendo un sandwich con jamon york de pavo y queso Garcia baquero, no hay queso en lonchas ni jamon york de cerdo  y bien, todo lo anterior a esto lo podría reducir a una pequeña ecatombe personal, y digo personal porque ella y yo, para mi, somos una.

Poco a poco, con calma, que todo se suceda, pero que lo haga ya.