
Tras meses de letargo con la mente más que en blanco, y evitando escribir textos pedantones y absurdos, hoy seré una de esas personas a las que les encanta su vida y desea hacerlo saber.
Querido lector, le deseo una vida como la mía, en la que apesar de estar pseudoemancipada, lavo mis calcetines y mis bragas junto a los calzoncillos y calcetines de la persona más grande en mi vida.
Aunque además de eso, todo mi peso cae sobre la pintura.
En resumidas cuentas y sin andarnos con medias tintas, me rasco el culo de una manera exagerada con mi novio al lado y un pincel en la mano.
¿A caso no es estupendo?
(No, jamás seré una ñoña pegajosa, aunque al principio pudiese apuntar maneras)
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